“Las Vírgenes Suicidas”, Jeffrey Eugenides / Sofia Coppola

Comparación entre el libro “Las Vírgenes Suicidas” de Jeffrey Eugenides y la película dirigida por Sofia Coppola. ¿Es posible que una versión fílmica respete en un 100% los elementos del argumento de la novela, pero, a la vez, ser tan independiente de ella? Veremos cómo la guionista y realizadora despejó algunos “elementos masculinos” que hacían ruido en el libro para convertir una historia diferente en una cautivadora.

"Las Vírgenes Suicidas", por Jeffrey Eugenides
"Las Vírgenes Suicidas", por Sofia Coppola

Las Vírgenes Suicidas” fue la primera novela del escritor estadounidense Jeffrey Eugenides (publicada en 1993) y llevada al cine por Sofia Coppola (estrenada en 1999) en lo que también fue su debut dirigiendo un largometraje [1]. Su relato es una suerte de falso documental donde un grupo de amigos narra los hechos que desencadenaron en el suicidio de cinco jóvenes hermanas. A saber: CECILIA de 13 (Hanna Hall), LUX de 14 (Kirsten Dunst), BONNIE de 15 (Chelse Swain), MARY de 16 (A. J. Cook) y Therese de 17 (Leslie Hayman). Eran las hermanas Lisbon, las chicas que provocaron la fascinación en sus vecinos adolescentes y que vivían bajo el rigor religioso de la madre, la SEÑORA LISBON (Kathleen Turner) y el afecto fallido de un padre, el profesor de matemáticas RONALD LISBON (James Wood) que terminaba siempre por darle la razón a su esposa.

La historia transcurre en un suburbio de Michigan [2] habitado por profesionales y sus familias en una zona asolada por la mosca del pescado (“como todos los años, la ciudad se cubre de tan efímeros insectos. Se levantan entonces nubes de moscas de las algas que cubren el lago contaminado, y oscurecen las ventanas, cubren los coches y las farolas”) que provocan la enfermedad de los árboles de sus calles, incluso el del jardín de la casa de Los Lisbon que las hermanas defienden de las manos de los hombres de las sierras eléctricas («Se ha diagnosticado a este árbol la enfermedad holandesa de los olmos, razón por la cual será arrancado a fin de evitar su diseminación. Por orden del Departamento de Parques»). [3]

Jeffrey Eugenides, autor de la novela "Las Vírgenes Suicidas"
Jeffrey Eugenides, autor de la novela “Las Vírgenes Suicidas”.

La Investigación

Tras la muerte de las hermanas y fascinados aún por el enigma de las chicas (“Los jovencitos del barrio habían estado siempre fascinados por esas inalcanzables jóvenes en flor”), el grupo de amigos se reúne para desarrollar una “investigación” en la que presentan documentos y testimonios. El relato de la novela hace constantemente referencia a pruebas que se adjuntan en documentos numerados: “Todo está catalogado: desde el documento número uno al número noventa y siete, distribuidos en cinco maletas, cada uno con una fotografía de la difunta igual que una piedra angular copta, guardadas en la remozada casa del árbol, instalada en uno de los pocos árboles que quedan”.

De esta investigación documental, Sofia Coppola mantiene solo la forma del relato, aunque se da algunas licencias divertidas, como los planos medios que escoge cuando los chicos que intimaron con Lux dan sus “testimonios”, mirando al entrevistador fuera de cuadro, como si se tratara de un documental. Por cierto, es un buen momento para leer y ver sobre fanfarronería adolescente masculina: “¿Quieres saber lo que ha pasado? Pues huéleme los dedos, hombre”.

Sofia Coppola, guionista y directora de "Las Vírgenes Suicidas".
Sofia Coppola, guionista y directora de “Las Vírgenes Suicidas”.

¿Por qué las chicas se quitaron la vida?

La película no profundizó mayormente en la búsqueda de respuestas científicas al por qué de la decisión de las hermanas, como sí lo intenta hacer el libro. En la investigación de los chicos, Jeffrey Eugenides presenta incluso entrevistas a especialistas como el DOCTOR HORNICKER (Danny Devito en la película) que escribió informes que incluían citas a estudios de depresión en adolescentes con hermanos muertos. Coppola, en cambio, aprovecha la limitación de tiempo del filme para darnos poder de interpretación a los espectadores más que respuestas a los personajes.

Eugenides, en su cruzada por darnos más resoluciones que claves, hasta crea una banda de rock favorita de Lux, “Cruel Crux”, de la que una de sus canciones se llama “Virgin Suicide”. Incluso nos ofrece versos de la canción: “Virgen suicida / ¿qué gritaba ella? / Es inútil seguir / en ese viaje al holocausto / Me dio su cereza / Es mi virgen suicida”. La película trata de mostrar con sutileza e ironía los pasos en falso que la sociedad da para tratar estos problemas, como las (al parecer inútiles) charlas en la escuela o los límites éticos que suele sobrepasar cierta prensa al momento de buscar información.

Hanna Hall es Cecilia Lisbon | "Las Vírgenes Suicidas"
Hanna Hall es Cecilia Lisbon | “Las Vírgenes Suicidas”.

Igual al libro… pero distinta

Como muchas personas en el mundo, yo vi la película antes de leer el libro. Y también como muchas de esas mismas personas, sentí que aunque el libro no enamora, sí se trata de una muy buena guía para descubrir lo que la realizadora sintió al leerlo. Yo creo que es una buena novela, sin embargo, su versión cinematográfica es demasiado bella y poderosa. Me impresiona ver cómo Sofia Coppola consiguió trasladar al cine las mismas descripciones de los personajes, los mismos detalles, el espacio físico y, por supuesto, un argumento tan sui generis, pero transformándolo en un todo arrobador. ¿Cómo es entonces que el sabor de boca del libro “Las Vírgenes Suicidas” no sea el mismo que el que deja el filme? Sin considerar lo estético (un elemento trascendental en Coppola), creo que la clave radica en un elemento del libro que la realizadora despejó con sutileza. Si bien las hermanas atraen nuestra atención todo el tiempo, este es el relato de unos hombres que recuerdan los sucesos ocurridos cuando eran adolescentes. Es un relato de hombres escrito por un hombre.

Y Sofia Coppola respetó esa formalidad, al punto incluso de mantener la narración en primera persona plural donde uno de los personajes masculinos habla por todos (voz de Giovanni Ribisi): “Tumbados sobre un trozo de estera en el sótano de los Krieger, nos dedicábamos a soñar en todas las maneras posibles de consolar a las hermanas Lisbon”. Es la contradicción entre el sentir de una directora que se enamoró de un libro para hacer una película que encandila, y la de este espectador que leyó el libro después y se frustró un tanto. Veinte años después de estrenarla, Sofia Coppola señaló sobre el libro: “Lo leí y me encantó. Sentía que Jeffrey Eugenides, el escritor, realmente entendía la experiencia de ser un adolescente: el anhelo, la melancolía, el misterio entre niños y niñas. Me encantó cómo los chicos estaban tan confundidos por las chicas, y realmente me conecté con todo lo que holgazaneaba en tu habitación”. [4]

Jonathan Tucker es TIM WEINER, Anthony DeSimone es CHASE BUELL, Noah Shebib es PARKIE DENTON y Lee Kagan es DAVID BARKER | "Las Vírgenes Suicidas"
Jonathan Tucker es TIM WEINER, Anthony DeSimone es CHASE BUELL, Noah Shebib es PARKIE DENTON y Lee Kagan es DAVID BARKER | “Las Vírgenes Suicidas”

Un relato masculino, una película universal

¿Qué sentí yo? Que con el paso de las páginas, Eugenides deseaba darle más protagonismo a “lo masculino”, pero el resultado se va tornando incómodo: “Para nuestra alegría apareció Joe el Retrasado. Llegó cogido del brazo de su madre, con sus bermudas holgados y su gorrito azul de béisbol y, como de costumbre, con aquella sonrisita en la cara que es patrimonio de todos los mongoloides (…) y cuando entró murmuró algunas palabras con aquella mandíbula prominente que tenía y los labios entreabiertos, aquellos minúsculos ojos japoneses y las mejillas recién afeitadas por sus hermanos”. Coppola, en cambio, presenta al personaje como lo que es, un simpático chico con Síndrome de Down, otra individualidad más en una fiesta que anfitrionas e invitados terminan integrando. La película entonces se torna universal. Misma escena, mismos elementos, distinto resultado. El guión eliminó esos baches por el que transita nuestro mundo masculino, mejorando sustancialmente el fondo de la historia y sin quitarle nada al argumento.

Respeta incluso textos completos presentes en el libro y exhibe los detalles descriptivos de una manera impresionante: ahí están los diarios tirados cuando llega la periodista a la casa de los Lisbon; la escena brillantemente lograda de PETER SISSEN (Chris Hale) en el baño de las chicas, con un montaje perfecto (por Melissa Kent y James Lyons); las pulseras tapando las heridas en las muñecas de Cecilia; la hoja seca que Chip Willard estruja sobre la espalda de Lux en el patio de la escuela, convertida por Coppola en trocitos de pasto lanzados sobre su hombro; los vecinos eliminando la reja sobre la que cayó Cecilia; etc. Todo parece igual, pero es muy distinto.

Bonnie (Chelse Swain) y Mary Lisbon (A. J. Cook) | "Las Vírgenes Suicidas"
Bonnie (Chelse Swain) y Mary Lisbon (A. J. Cook) | “Las Vírgenes Suicidas”

Un libro contradictorio

“Está muy claro, doctor, que usted nunca ha sido una niña de 13 años”. Es la sentencia de Cecilia en el hospital tras su primer intento de suicidio. Y es quizás la frase que más nos queda dando vueltas en la cabeza tanto al leer la historia como al verla. “Las Vírgenes suicidas” —el libro— pasa de una descripción inicial seductora a un tono que, como he mencionado, va incomodando. Pasa de momentos altos (“supimos de esa cárcel que es ser chica, de los impulsos y sueños que genera y por qué acaban sabiendo qué colores combinan y cuáles no. Supimos que las chicas eran gemelas nuestras, que todos existíamos en el espacio como animales con idéntica piel y que si ellas lo sabían todo de nosotros, nosotros en cambio no podíamos sacar nada en claro de ellas”) a otras zonas simplemente bajas, como su forma de afrontar los aspectos del mundo íntimo de Cecilia (“la hermana rara”):

“Lucy Brook nos describió su habitación. Además de un móvil del zodíaco, Lucy encontró una colección de amatistas, así como una baraja de Tarot debajo de la almohada, que aún olía a incienso y a los cabellos de Cecilia”. Rematando incluso con sus gustos musicales: “Pasó el día entero tumbada en la alfombra de su cuarto contemplando el móvil del zodiaco y escuchando los extraños discos de música celta que había comprado por correo”. Me parece una asociación prejuiciosa entre la “oscuridad” del suicidio y ciertos elementos culturales que escapan del establishment. ¿O quiso hacer una crítica?: “La gente (…) atribuyó las muertes a la clarividencia de las muchachas en la predicción de la decadencia. La gente vio esa clarividencia en los olmos arrancados, en la áspera luz del sol, en el persistente declive de la industria del automóvil”. En el libro a veces las ironías no quedan claras (quizás sea un problema de la traducción). Coppola, en cambio, las maneja con destreza.

La Señora y el Señor Lisbon (Kathleen Turner y James Wood) | "Las Vírgenes Suicidas".
La Señora y el Señor Lisbon (Kathleen Turner y James Wood) | “Las Vírgenes Suicidas”.

Un “estilo Sofia Coppola” de filmar

Sofia Coppola construyó una película especial desde todo punto de vista: desde las tipografías, pasando por la fotografía vintage que recuerda a las fotos familiares en colores de los años 60 y 70 (por Edward Lachman), la utilización de verdaderos videoclips dentro del filme, uso de división de pantalla, las transparencias, efectos propios de la publicidad como el brillo en los ojos de Lux, un montaje audaz y, por supuesto, una banda sonora evocadora (hermoso trabajo de la banda francesa AIR y gran selección de canciones de la época). Pero como he señalado, es, por sobre todo, su propia mirada femenina del libro de Eugenides lo que le da gran peso a la película, manteniendo todos los elementos del libro, pero limando ciertas asperezas innecesarias del relato.

La propia Kirsten Dunst lo define así: “Cuando conocí a Sofia, inmediatamente supe que ella lo manejaría de una manera delicada. Lo que también me preocupa con las escenas de sexo -con los directores- es cómo van a filmarlas. Y la forma en que Sofia lo hizo fue muy abstracta, así que estaba realmente cómoda. Hubo muchas versiones diferentes del guión que varias personas habían escrito, y deben haber sido todos hombres. Estos guiones se concentraron más en las partes suicidas y sexuales. Sofia realmente compró el aspecto luminoso de las chicas; ella los hizo como ángeles etéreos, casi como si realmente no estuvieran allí”. [5] En tiempos de Harvey Weinstein tras las rejas y un feminismo que nos está dando profundas lecciones, como hombre me parece importante entender y difundir este mensaje.

Kirsten Dunst es Lux Lisbon | "Las Vírgenes Suicidas"
Kirsten Dunst es Lux Lisbon | “Las Vírgenes Suicidas”

Dos fiestas y un olmo

Si bien para los muchachos lo enigmático de las hermanas se debía al rigor de su educación estricta y religiosa, fuera de casa las chicas seguían manteniendo un comportamiento extraño y antisocial, aunque el personaje de Lux rompe en parte ese cuadro sumiéndose en continuas relaciones clandestinas con varios chicos. No era una virgen suicida en lo riguroso del concepto, sino “la mujer vestida más desnuda del mundo”, tal como la definió en el único suspiro poético de su existencia el cretino personaje de TRIP FONTAINE (Josh Hartnett).

Dos fiestas y un olmo que va muriéndose, van marcando la evolución de la película. Después que Cecilia intenta quitarse la vida por primera vez, los Lisbon reciben la indicación de que sus hijas deben sociabilizar con chicos de su edad. De ese modo llega la primera fiesta con todos los muchachos del barrio invitados a un encuentro donde cunde la incomodidad por la presencia de ambos padres y por la timidez reinante… salvo la de un gracioso PAUL BALDINO (Robert Schwartzman), seduciendo todo lo que se cruza en su camino. Pero cuando el hielo va derritiéndose lentamente entre los muchachos y las hermanas mayores, Cecilia le pide permiso a su mamá para retirarse y subir a su cuarto, mientras desde el parlante del tocadiscos se escucha a Albert Hammond cantar “La paz vino sobre mí / Y me deja débil / Duerme, ángel silencioso, ve a dormir / A veces todo lo que necesito es el aire que respiro / Y amarte”. [6] Solo un instante después, Cecilia deja de respirar sobre las puntas de la reja que separa su casa de la vecina. Tras la muerte de la hermana pequeña, la casa de los Lisbon empezó una progresiva desolación, mostrando externamente el deterioro interior de la familia.

Sofia Coppola nos ofrece luego uno de los momentos más hermosos de la película. Los muchachos afianzan la investigación tras hacerse del diario de vida de Cecilia que Parkie “consiguió con Skip, el asistente del plomero quien lo encontró junto al retrete”. De pronto la voz del chico que lee el diario se funde con la voz de Cecilia narrando en primera persona, convirtiéndose la pantalla en una hermosa pieza de videoarte, un videopoema con pantalla dividida de imágenes con borde en soft, algo como un videoclip con un ambiente de ensoñación lleno de filtros y las personajes en un paraje natural. Creo que dura un minuto todo, pero marca visualmente para siempre no solo la película, sino el estilo de libertad que propone la directora.

La siguiente fiesta es el baile del equipo de fútbol estadounidense donde juega Trip Fontaine, el chico lindo por la que todas suspiran. Entre él y Luxy se produce la única relación de pasión verdadera de la historia y la fiesta se presenta como una oportunidad mágica para que las hermanas, invitadas por los amigos de Trip, vivan como chicas normales. Y bailan “Strange Magic” de Electric Light Orchestra (“Estás navegando suavemente a través del sol / en un quebrado amanecer de la edad de piedra / tú vuelas tan alto / y recibo una extraña magia”) [7]. Pero el cretino de Fontaine abandona a la chica de 14 años después de hacer el amor, y la deja dormida sobre el césped del estadio escolar. Lux debe regresar sola a casa y la madre la castiga con severidad. Todas las hermanas son retiradas de la escuela y encerradas en la casa. La ira religiosa mancillada no se detiene hasta que la Señora Lisbon obliga a Lux a quemar todos sus discos de rock. El momento más sombrío comienza.

Josh Hartnett es Trip Fontaine | "Las Vírgenes Suicidas"
Josh Hartnett es Trip Fontaine | “Las Vírgenes Suicidas”

Nuevamente vemos recursos de videoclips como cámaras aceleradas para mostrar el paso del tiempo, o las diapositivas cuando los chicos “acompañan” a las hermanas a los lugares exóticos que ellas sueñan visitar y que imaginan mientras ven los catálogos de viajes que piden por correo. Encerradas en su propia pandemia por una madre que no quiere que se contaminen con las tentaciones de la lujuria, idean una forma de comunicarse con sus amigos quienes les envían canciones por el teléfono fijo de esos años. Ellos las espían por un telescopio y es así como logran recibir los mensajes que las Lisbon transmiten en clave morse prendiendo y apagando la lámpara de su habitación. El grito de auxilio es apagado al menos temporalmente por las canciones. Entonces, un intercambio de mensajes comienza:

  • CHICOS: “Hola, soy yo / he pensado en nosotros durante mucho, mucho tiempo / quizás pienso demasiado / pero algo está mal”. | “Hello, it’s me” de Todd Rundgren. [8]
  • CHICAS: “Pensar que apenas ayer / estaba animado, radiante y alegre / estoy ansioso por saber ¿quién no haría / el papel que estaba a punto de jugar? / (…) /pero en mi hora de necesidad / estoy verdaderamente solo otra vez, naturalmente”). | “Alone Again (Naturally)” de Gilbert O’Sullivan. [9]
  • ELLOS: “Corre a mí / siempre que estés sola / corre a mí / si necesitas un hombro / de vez en cuando / necesitas a alguien mayor / así que, cariño…” | “Run to me” de Bee Gees. [10]
  • ELLAS: “Estás muy lejos / ¿nadie se queda nunca más en el mismo lugar ? / Sería grandioso ver tu cara al abrir mi puerta / No ayuda saber que estás tan lejos”. | “So far away” de Carole King. [11]
El intercambio de canciones por teléfono | "Las Vírgenes Suicidas"
El intercambio de canciones por teléfono | “Las Vírgenes Suicidas”

Es otra bella secuencia de la película, sin ninguna duda, llena de adolescencia, sin diálogo alguno, solo las canciones hablando de amor y lejanía para llenar los espacios que la sexualidad, el castigo y el dolor aún no saben responder. A estas alturas, ni siquiera el olmo que tanto quería Cecilia existe ya. El apoyo es precario y la suerte está echada. Lo que nos viene contando el narrador desde el inicio sucede y ni aún veinte años después los amigos entienden por qué se suicidaron las hermanas Lisbon.

Cerrando círculos

No quiero hacer creer que Eugenides sea un cretino como su personaje Trip Fontaine. Todo lo contrario, el estadounidense posee una gran pluma. Solo remarco que la potencia del filme no la encontré en un libro que debí haber leído primero. Que como hombre viviendo en pleno 2020, me es imposible seguirle el juego a las pachotadas masculinas. No lo hice como adolescente y menos lo voy a hacer ahora. Quizás por eso esta historia también me llega y por eso la forma en que Sofia Coppola la narra equilibra las cosas y las deja ver en su real dimensión. La actuaciones, la estética y la música hacen que amemos a las Vírgenes Suicidas para siempre. En ese contexto, rescato profundamente la forma en que Jeffrey Eugenides fue cerrando los círculos de su relato:

Leslie Hayman es Therese Lisbon | “Las Vírgenes Suicidas”
Leslie Hayman es Therese Lisbon | “Las Vírgenes Suicidas”

“Las hermanas Lisbon siempre estaban delante de ellos. Se habían matado por nuestros bosques moribundos, por los manatíes que mutilaban las hélices cuando se asomaban al agua para beber de las mangueras de los jardines, por montañas de neumáticos viejos más altas que las pirámides. Se habían matado por la imposibilidad de encontrar un amor que ninguno de nosotros ha encontrado jamás. Al final, la tortura que había destrozado a las hermanas Lisbon indicaba una renuncia razonada a aceptar el mundo tal como se les concedía, tan lleno de defectos”.


“Cuando tenía 15 años, mi hermano mayor Gio murió repentinamente en un accidente de navegación. Esto me dio una conexión con The Virgin Suicides, que también se trata de la pérdida. A menudo, las películas sobre adolescentes se entorpecen con la fotografía barata. No hay muchas películas de arte de calidad hechas para un público joven. Pero quería tratarlos con respeto, mirar adecuadamente ese momento profundo y emocional”.

Sofia Coppola
[4]

Ficha del Libro

  • Título: “The Virgin Suicides” (Las Vírgenes Suicidas)
  • Autor: Jeffrey Eugenides
  • Editado por: Anagrama | Colección Compactos (España-2006)
  • Edición original: Farrar, Straus and Giroux (EU-1993)
  • ISBN 13: 9788433966827
  • Páginas: 232

Película disponible en

Disponible en Apple
Disponible en Filmin
Tráiler en inglés de “Las Vírgenes Suicidas”
“Lick the star” (1998) | Idioma: inglés, subtitulos en castellano [1]
Música original de “Las Vírgenes Suicidas”, por Air

[1] Un año antes de su primer largometraje, Sofia Coppola dirigió el corto “Lick the star” (Lame la estrella), una historia de 14 minutos en blanco y negro sobre unas chicas malas de una escuela, lo que en muchos aspectos, es el calentamiento previo para “Las Vírgenes Suicidas”. https://www.youtube.com/watch?v=61lC3U6qYrc

[2] La historia se desarrolla en Grosse Pointe, en el norteño Estado de Michigan, una pequeña ciudad de poco más de cinco mil habitantes. Ubicada en la costa suroeste del lago St. Clair, “Grosse Pointe es una comunidad de vecindarios residenciales muy unidos. La ciudad es conocida por sus majestuosas calles arboladas e instalaciones recreativas junto al lago. El pintoresco distrito comercial ofrece oportunidades para compras y negocios únicas – Los residentes de Grosse Pointe disfrutan de un ambiente distintivo de pueblo pequeño y, sin embargo, están a poca distancia de la quinta área metropolitana más grande del país y de toda la región de los Grandes Lagos”. https://www.grossepointecity.org/

"Las Vírgenes Suicidas"
“Las Vírgenes Suicidas”

[3] En Michigan le llaman la Mosca del Pescado. Para el resto de la comunidad científica es “La Mosca de Mayo”: “Cerca del lago St. Clair (y principalmente en el Lago Erie), en la esquina sureste de la península inferior de Michigan, su verano comienza con un crujido. Levantas el pie y ves en la vereda lo que queda de una mosca de madriguera (Hexagenia limbata) de unos 2 cm y medio de largo. Este es el comienzo de una invasión masiva de corta duración pero masiva, cuando millones y millones de insectos revolotean se levantan del lago y se elevan en el aire en nubes espesas, y luego aterrizan en cualquier cosa, desde casas, tiendas y automóviles hasta brazos, piernas, cabello y caras. En cuestión de días, el breve apareamiento masivo ha terminado para los insectos, y aparte de las profundas pilas de sus cadáveres en las veredas, jardines y carreteras, el ataque no es más que un recuerdo”. Del artículo “How to Survive a Massive Mayfly Swarm”. Por Leslie Mertz (01/06/2015). En: Entomology Today (https://entomologytoday.org/2015/06/01/how-to-survive-a-massive-mayfly-swarm/).

[4] Testimonio extraído de “Sofia Coppola on the film that launched her”. Podcast producido por Eva Krysiak (25/01/2018). En: “The Start”, The Guardian’s new culture podcast (https://www.theguardian.com/culture/audio/2018/jan/25/the-start-podcast-sofia-coppola-virgin-suicides).

[5] Entrevista a Kirsten Dunst “Old news bringing it on since 1898”. Por Emma Brown (02/11/2011). En: Interview Magazine (https://www.interviewmagazine.com/film/old-news-bringing-it-on-since-1898).

[6] “The air that i breath” (El aire que respiro). Por Albert Hammond y Mike Hazlewood. En álbum “It never rains in southern California” de Albert Hammond (Mums-1972). → Ver en https://www.youtube.com/watch?v=8wfj1PHqRnM. Esta canción posee versiones de otros artistas como The Hollies, Simply Red y Jorge González, esta última basada en la exitosa versión en español que el británico publicara en 1974: “Necesito poder respirar” (https://www.discogs.com/es/Albert-Hammond-Canta-En-Espa%C3%B1ol-Necesito-Poder-Respirar/release/12045915). En 1993 la banda británica Radiohead debió aceptar un acuerdo judicial (tras confesión de partes), en el que concedió en los créditos la coautoría de “Creep” a Hammond y Hazlewood por haberse inspirado en “The air that i breath” (https://www.laprovincia.es/cultura/2018/01/10/cadena-plagio-the-hollies-radiohead/1016518.html).

[7] “Strange Magic” (Magia extraña). Por Jeff Lynne. En álbum “Face the music” de Electric Light Orchestra (Jet Records-1975). UK. → Ver en https://www.youtube.com/watch?v=-6f35OusJuI

[8] “Hello It’s Me”. Por Todd Rundgren. En álbum “Something/Anything?” de Todd Rundgren (Bearsville Records-1972). EU. → Ver en https://www.youtube.com/watch?v=jsezr0qiFIc

[9] “Alone again (naturally)”. Por Gilbert O’Sullivan. En álbum “Back to Front” de Gilbert O’Sullivan (MAM-1972). UK. → Ver en https://www.youtube.com/watch?v=D_P-v1BVQn8

[10] “Run to me”. Por Barry, Robin y Maurice Gibb. En álbum “To Whom It May Concern” de Bee Gees (Polydor-1972). UK.→ Ver en https://youtu.be/yPDwd5UiRC0?t=49

[11] “So far away”. Por Carole King. En álbum “Tapestry” de Carole King (Ode Records-1971). EU.→ Ver en https://www.youtube.com/watch?v=eBI669Ac3cg

Más información en

Una producción de American Zoetrope
The Directors Series Sofia Coppola Part I: Teen Spirit
Reseña en Mubi
Reseña en Filmin


por Denis Eduardo Leyton

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s